lunes, 29 de junio de 2009

La Canción de las Simples Cosas

Me gusta mucho la música, me encanta. Tanto que este tijuanense se fue a Buenos Aires un buen día nada más por un concierto.

No hace mucho descubrí esta canción, y ahora no me la puedo quitar de la cabeza. Suena y suena y si no suena yo la canto. En voz baja, en voz alta, en el carro, en la casa, acompañado de mi guitarra, pero constantemente la tengo. Esta es la letra:

"Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas
Lo mismo que un árbol que en tiempos de otoño se queda sin hojas
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas
Esas cosas simples que se quedan doliendo en el corazón.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida
Entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas
Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso
El amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo.

Demórate aquí en la luz mayor de este medio día
Donde encontrarás con el pan al sol la mesa tendida
Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso
El amor es simple y a las cosas simples las devora el tiempo.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida..."

La frase que más me gusta de la canción es: "Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida". Lo primero que se me vino a la mente al oír esta frase por primera vez fue...
Budapest.

Budapest fue perfecto, genial, sin errores, sin complicaciones.
Para mi Budapest
es un viejo sitio
donde amó la vida...

1 comentario:

El Bable dijo...

Alratillo: indudablemente que Budapest debió haber sido impactante, el que hagas la analogía de la canción con el lugar me lo dice todo. Cuando se tiene la sensibilidad suficiente, mas bien a montones, uno se enamora facilmente de los momentos, de todo lo que la escena conlleva, temperatura, color, aroma... en esos momentos nos salimos del tiempo, entramos a un ritmo personal que nos hace ver con mas detalle el detalle. Eres de los afortunados de poseer eso que pocos tienen la dicha de gozar...